Para convertir archivos PDF a formato Excel (XLSX), comience por cargar el PDF mediante el control "Subir archivos". El flujo de trabajo de conversión procesa cada página e intenta detectar las regiones de tablas y los datos estructurados. En el caso de los PDF generados a partir de fuentes digitales (no imágenes escaneadas), la detección de tablas suele ser fiable: las filas y columnas se reconstruyen en celdas editables de la hoja de cálculo, conservando la mayor parte del contenido textual y los valores numéricos. Una vez finalizada la conversión, descargue los archivos XLSX resultantes. Puede recuperar hojas de cálculo individuales o utilizar una opción de descarga masiva para obtener un archivo ZIP con todos los resultados. Al trabajar con PDF de varias páginas, cada página puede exportarse a una hoja de cálculo independiente o combinarse, según la configuración de la herramienta. Si su PDF contiene diseños complejos (celdas combinadas, encabezados de varias líneas o espaciado irregular), es posible que sea necesario realizar algunos ajustes en Excel después de la conversión. Para archivos PDF escaneados, considere ejecutar el OCR antes de la conversión, ya que las imágenes con texto incrustado no se pueden convertir a celdas nativas de una hoja de cálculo sin una extracción de texto previa. Las tareas típicas de posprocesamiento incluyen verificar los formatos numéricos, ajustar el ancho de las columnas y confirmar que los encabezados se alineen con sus respectivas filas de datos. En general, el proceso es sencillo: cargar, convertir y descargar, y luego abrir el archivo XLSX en Excel, Hojas de cálculo de Google u otro editor de hojas de cálculo para su limpieza y análisis.
Consejo: Para obtener mejores resultados, utilice archivos PDF digitales con bordes de tabla claros y espaciado uniforme; esto maximiza la precisión de la reconstrucción automática de tablas.